Manchas en espalda y hombros: de acné corporal a hiperpigmentación
En resumen: el acné en la espalda y los hombros es muy común, y su mayor secuela suele ser la mancha oscura que queda después: la hiperpigmentación postinflamatoria. En esta guía vas a ver por qué aparece el acné corporal, por qué deja esas manchas y cómo prevenirlas y tratarlas, con un rol central para el protector solar. La clave es tratar el acné a tiempo y proteger la piel, para que el brote de hoy no se convierta en una mancha que dure meses..
Revisado por el Dr. Horacio Alonso — Médico Dermatólogo (M.N. 178201), docente universitario en la UBA. Última revisión médica: .
¿Manchas en la espalda y hombros? Estas suelen ser consecuencia del acné corporal (bacne), que al sanar puede dejar marcas oscuras conocidas como hiperpigmentación postinflamatoria (HPI). La combinación de poros grandes, glándulas sebáceas activas, sudor y fricción agrava el problema. Además, la exposición al sol intensifica las manchas y cicatrices y retrasa su desaparición, que puede tardar de meses a años.
Puntos clave:
- Causas principales: Acné corporal, fricción (mochilas, ropa ajustada), sudor, exposición solar.
- Factores agravantes: Manipulación de lesiones, cambios hormonales, infecciones fúngicas.
- Tipos de manchas:
- Epidérmicas: Marrones, desaparecen en 6-12 meses.
- Dérmicas: Gris-azuladas, más persistentes.
- Tratamientos:
- Tópicos: Hidroquinona, ácido azelaico, vitamina C, retinoides.
- Orales: Ácido tranexámico, isotretinoína para casos graves.
- Procedimientos: Peelings químicos, láser, crioterapia (con precaución en pieles oscuras).
- Prevención: Protección solar diaria, higiene post-ejercicio, evitar manipular brotes.
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Proceso de formación de manchas por acné corporal y opciones de tratamiento
Acné y manchas en la espalda? LA SOLUCIÓN
¿Qué causa las manchas oscuras en la espalda y los hombros?
Las manchas en estas áreas del cuerpo no aparecen por arte de magia. Su origen está ligado a un proceso que comienza con el acné corporal y termina en un cambio en el tono de la piel. Este es el recorrido y los factores que lo desencadenan.
Acné corporal: el inicio del problema
El acné en la espalda y los hombros, conocido como “bacne”, surge cuando los poros se tapan con una mezcla de sebo, células muertas y bacterias [2]. Esta zona del cuerpo es especialmente propensa debido a la presencia de poros más grandes y una alta concentración de glándulas sebáceas.
La fricción constante – por el uso de mochilas, ropa ajustada o equipo deportivo – , combinada con el sudor atrapado, puede provocar lo que se llama “acné mecánico” [2] [12]. Además, las fluctuaciones hormonales durante etapas como la pubertad, el embarazo o momentos de estrés elevado aumentan la producción de sebo [2] [11]. No ducharse después de hacer ejercicio también agrava la situación, ya que permite que el sudor, el aceite y las bacterias se acumulen.
En Argentina, los dermatólogos han observado una alta incidencia de acné corporal, especialmente en climas húmedos, donde el sudor se convierte en un factor de riesgo importante.
Hiperpigmentación postinflamatoria (HPI)
Aquí es donde el acné da paso a las manchas. La HPI ocurre cuando los brotes inflamados estimulan la sobreproducción de melanina durante el proceso de cicatrización [10] [4]. Cuanto mayor sea la inflamación, más grande y oscura será la mancha resultante.
“La causa principal de la HPI es el aumento en la producción de melanina… desencadenado por la forma en que la piel se regenera después de una inflamación o lesión. Cuanta más inflamación hay, más prominente será el área de decoloración.” – Eucerin [10]
Durante la inflamación, la piel libera mediadores proinflamatorios – como citoquinas, quimioquinas y prostaglandinas – que activan a los melanocitos para producir más pigmento [13] [1]. Según la profundidad, la HPI se clasifica en dos tipos: Epidérmica, con manchas marrones que suelen desaparecer en 6 a 12 meses, y Dérmica, donde la melanina queda atrapada por macrófagos, generando una decoloración gris-azulada que puede persistir años o incluso ser permanente [13] [1].
Se estima que uno de cada dos pacientes con acné desarrolla HPI [10]. Este problema afecta más a personas con tonos de piel más oscuros: el 65,3% de afroamericanos, el 52,7% de hispanos y el 47,4% de asiáticos con acné presentan esta condición [13].
Tocar o manipular las lesiones empeora el cuadro. Apretar, rascar o reventar los granos intensifica la inflamación, llevando el pigmento a capas más profundas de la dermis, lo que aumenta tanto el riesgo como la gravedad de la HPI [4] [2].
Otros factores que agravan las manchas
Aunque el acné es el principal desencadenante, hay otros elementos que pueden empeorar o prolongar la aparición de manchas:
- Exposición solar: Los rayos UV no generan el acné, pero sí oscurecen las manchas existentes. La radiación estimula a los melanocitos a producir más melanina, intensificando y prolongando las manchas [14] [3]. Sin protección solar adecuada, lo que podría desaparecer en meses puede durar años.
“La exposición al sol es la causa principal de la hiperpigmentación porque los rayos ultravioleta (UV) del sol precipitan la producción de melanina.” – PCA SKIN [14]
- Cambios hormonales: Las alteraciones hormonales aumentan el sebo, lo que facilita los brotes de acné y, como resultado, incrementa el riesgo de HPI.
- Infecciones fúngicas: Condiciones como la pitiriasis versicolor pueden causar manchas en la espalda y los hombros, a menudo confundidas con hiperpigmentación por acné [1] [14]. Estas manchas requieren tratamientos antifúngicos específicos.
- Factores ambientales y de estilo de vida: La alta humedad, la contaminación y el tabaquismo son factores externos que contribuyen al envejecimiento de la piel y al oscurecimiento de las manchas [14] [15]. En ciudades como Buenos Aires, donde la humedad es alta gran parte del año, estos factores son especialmente relevantes. Abordar estas cuestiones del exposoma es clave para prevenir que las manchas evolucionen hacia una hiperpigmentación más severa.
Cómo el acné corporal se convierte en hiperpigmentación
El trayecto desde un brote de acné hasta la aparición de manchas oscuras no es algo inmediato. Este proceso implica una combinación de inflamación, producción excesiva de pigmento y factores externos que pueden intensificar el problema. Conocer cómo ocurre este fenómeno es crucial para evitar que las lesiones de acné dejen marcas duraderas en áreas como la espalda y los hombros.
Inflamación y exceso de melanina
Cuando surge un brote de acné en la espalda o los hombros, la piel reacciona con un proceso inflamatorio que libera mediadores inflamatorios [1] [13]. Estos compuestos activan a los melanocitos – las células que producen pigmento – , lo que desencadena un aumento en la producción de melanina a través de un proceso llamado melanogénesis.
El pigmento se acumula en melanosomas, que luego se transfieren a los queratinocitos, provocando manchas marrones en la piel. Cuanto más severa y prolongada sea la inflamación, más intensas y extensas serán las manchas. En casos graves, la melanina puede filtrarse hacia la dermis, donde es atrapada por macrófagos (melanófagos), generando un tono gris-azulado persistente [1] [13].
El trauma físico, como apretar, rascar o reventar los granos, empeora este proceso al intensificar la inflamación y aumentar el riesgo de manchas más profundas y oscuras [4] [20]. Además, investigaciones recientes han descubierto que la bacteria Cutibacterium acnes puede activar los melanocitos a través de receptores Toll-like (TLR2), lo que incrementa la expresión de genes relacionados con la producción de pigmento [13].
“La hiperpigmentación postinflamatoria resulta de la sobreproducción y dispersión irregular de melanina en la epidermis o dermis, desencadenada por diversas agresiones cutáneas, como el acné, eccema, trauma o procedimientos dermatológicos.” – StatPearls [1]
Este problema se intensifica aún más con la exposición solar y un manejo inadecuado del acné.
Radiación solar y cuidados deficientes
La exposición a la radiación UV es otro factor clave que agrava la hiperpigmentación; por lo que el uso de protector solar para acne es de caracter obligatorio. Los rayos UV estimulan a los melanocitos para producir más pigmento como mecanismo de defensa, lo que oscurece las áreas afectadas y prolonga el tiempo necesario para que las manchas desaparezcan [1] [4]. Incluso 30 minutos sin protección solar pueden revertir semanas de tratamiento [16].
Un estudio realizado con mujeres afroamericanas e hispanas mostró que el 81% experimentó una disminución en la intensidad de las manchas y el 59% notó una reducción en el número total de áreas hiperpigmentadas después de usar protector solar diariamente durante ocho semanas en verano. Los resultados fueron mejores en quienes usaron un protector con SPF 60 en comparación con SPF 30 [6].
El tratamiento tardío o incorrecto del acné también desempeña un papel importante. La inflamación persistente o recurrente aumenta la liberación de mediadores que estimulan la producción de melanina, lo que eleva el riesgo de hiperpigmentación severa [19] [7]. Además, cuando la inflamación daña la capa basal de la piel, la melanina puede penetrar más profundamente en la dermis, haciendo que las manchas gris-azuladas sean más difíciles de tratar [4] [13] [7].
Por si fuera poco, muchos tratamientos comunes para el acné, como los retinoides y los ácidos alfa hidroxi (AHA), aumentan la sensibilidad al sol, lo que puede empeorar las manchas si no se utiliza protección solar adecuada [4]. La contaminación ambiental también juega un papel importante: las partículas de hollín y la polución del tráfico pueden incrementar las manchas oscuras entre un 20% y un 25% al oxidar la piel y causar irritación [16]. En ciudades como Buenos Aires, donde los niveles de contaminación son elevados, este factor es especialmente relevante para quienes sufren de acné en la espalda y los hombros.
Entender estos mecanismos es la base para evaluar correctamente el problema y elegir el tratamiento más adecuado.
Diagnóstico: cómo identificar y abordar el problema
Para determinar si las manchas en tu espalda y hombros se deben al acné activo, a la hiperpigmentación postinflamatoria o a cicatrices, es crucial realizar una evaluación profesional. Diferenciar entre estas condiciones puede ser complicado, especialmente cuando varias de ellas ocurren al mismo tiempo en la misma área. Aquí te explicamos cómo se realiza este diagnóstico.
Evaluación dermatológica
Es fundamental consultar con un dermatólogo certificado. Este especialista llevará a cabo un examen físico detallado, revisará tu historial médico y analizará posibles factores desencadenantes para llegar a un diagnóstico certero [21][2].
El acné y la hiperpigmentación postinflamatoria tienen características visuales diferentes. El acné suele manifestarse como lesiones elevadas, como granos rojos, puntos blancos, puntos negros, nódulos duros o quistes profundos. Estas lesiones pueden ser dolorosas o inflamadas [2]. Por otro lado, la hiperpigmentación postinflamatoria aparece como manchas planas de color marrón o gris-azulado, sin alteraciones en la textura de la piel y generalmente sin dolor ni picazón [8][4][21].
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Estudios para condiciones subyacentes
Si las manchas son persistentes o presentan características inusuales, el dermatólogo podría solicitar estudios adicionales para descartar otras afecciones [21][23].
- Lámpara de Wood: Utiliza luz ultravioleta para determinar la profundidad del pigmento y detectar infecciones fúngicas o bacterianas [19][22].
- Examen micológico (KOH): Identifica hongos como la Tinea versicolor, que puede causar manchas irregulares de decoloración [24][5].
- Análisis hormonales: En casos de acné persistente, especialmente en mujeres adultas, estos estudios pueden detectar desequilibrios hormonales que favorecen la producción excesiva de grasa y pigmento [22][15].
- Pruebas metabólicas: Si se observan manchas oscuras y aterciopeladas en pliegues de la piel (acantosis nigricans), se recomiendan mediciones de glucosa, insulina y el índice de masa corporal para descartar resistencia a la insulina o diabetes [24][5].
En casos más complejos, donde las manchas no responden al tratamiento o hay sospechas de una condición grave, se puede realizar una biopsia de piel. Este procedimiento ayuda a descartar malignidad o enfermedades específicas, como la ocronosis exógena, que puede estar asociada al uso prolongado de cremas blanqueadoras con hidroquinona [24][25].
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Opciones de tratamiento para manchas en espalda y hombros
Después de un diagnóstico adecuado, el paso siguiente es tratar el acné activo para evitar la aparición de nuevas manchas y elegir el tratamiento más adecuado. Existen tres enfoques principales: tópicos, orales y procedimientos avanzados. A continuación, te explicamos cada uno en detalle.
Tratamientos tópicos
Los tratamientos tópicos suelen ser la primera opción. Su función principal es reducir la producción de melanina y acelerar la renovación celular.
Entre los ingredientes más efectivos se encuentran la hidroquinona (considerada el estándar para aclarar manchas), el ácido azelaico (eficaz tanto para el acné como para la pigmentación), el ácido kójico, la niacinamida y la vitamina C [26][28]. También destacan los retinoides tópicos, como la tretinoína o el adapaleno, que combinados con peróxido de benzoilo, ofrecen una solución integral para el acné y la hiperpigmentación [27].
Un estudio clínico demostró que una crema con niacinamida, retinol y vitamina C aclaró manchas en un plazo de ocho semanas [28]. Otro análisis mostró que un producto con ácido glicólico de alta concentración redujo las manchas oscuras en un 12% tras cuatro semanas de uso [28].
La piel de la espalda y los hombros es más gruesa que la del rostro, lo que implica que puede requerir concentraciones más altas de ingredientes activos, como ácido azelaico al 15-20%, para lograr resultados efectivos [26]. Además, si estas áreas están expuestas al sol, es imprescindible usar protector solar no comedogénico, ya que los rayos UV pueden oscurecer aún más las manchas [17].
Medicamentos orales
En casos más graves, los medicamentos orales pueden ser necesarios.
El ácido tranexámico, un regulador de la coagulación, inhibe la tirosinasa y reduce la producción de melanina [31]. Este medicamento se administra generalmente en dosis de 250 mg dos veces al día por un período de hasta seis meses. Un estudio clínico con 75 pacientes mostró que el 82,4% experimentó una mejora en el melasma después de un mes, alcanzando un 95,9% de mejora tras seis meses [31].
Por otro lado, la isotretinoína se reserva para casos severos de acné, ya que disminuye la actividad de las glándulas sebáceas y la inflamación [31]. En un estudio reciente, 60 pacientes tomaron 20 mg de isotretinoína tres veces por semana durante dos meses, logrando una piel más clara y suave, además de una reducción notable en las manchas [31].
“El primer paso para manejar pacientes con AMH [hiperpigmentación macular inducida por acné] o en riesgo de AMH es tratar eficazmente el acné para minimizar el potencial de nueva AMH.” – Susan Taylor et al., Journal of the American Academy of Dermatology [27]
Aunque los medicamentos orales son más efectivos que los tópicos y no requieren aplicaciones diarias, suelen ser más costosos y pueden provocar efectos secundarios sistémicos [31]. En casos donde estos tratamientos no sean suficientes, se puede considerar recurrir a procedimientos avanzados.
Procedimientos avanzados
Cuando los tratamientos tópicos y orales no son suficientes, los procedimientos dermatológicos avanzados pueden ser una opción. Sin embargo, es esencial resolver primero el acné activo para evitar nuevas manchas [29].
Los peelings químicos, que emplean ácidos como el glicólico, salicílico o TCA, eliminan las células epidérmicas con exceso de melanina [1][28]. Un estudio reciente mostró que realizar peelings quincenales durante seis sesiones redujo significativamente la hiperpigmentación en 12 semanas [27]. Además, los peelings con ácido tricloroacético (TCA) y Jessner han demostrado ser más efectivos que la hidroquinona tópica para disminuir la pigmentación [27].
La terapia láser, por su parte, utiliza energía lumínica para descomponer el pigmento acumulado [27][1]. Es especialmente útil en casos de hiperpigmentación profunda o persistente, aunque suele requerir varias sesiones [30].
La crioterapia, que utiliza frío extremo para destruir células con exceso de pigmento, puede ser eficaz para manchas específicas. Sin embargo, debe realizarse con mucha precaución [1].
| Procedimiento | Ventaja Principal | Consideración Importante | Tiempo de Recuperación |
|---|---|---|---|
| Peelings Químicos | Mejora rápida de la textura y el tono [27][28] | Riesgo de irritación e hiperpigmentación [1] | 3-7 días de enrojecimiento |
| Terapia Láser | Eficaz para pigmento profundo [27] | Riesgo de irritación en piel oscura [27][1] | 1-2 semanas |
| Crioterapia | Ideal para manchas específicas | Requiere extrema precaución [1] | 5-10 días |
Es importante tener cuidado al realizar estos procedimientos en personas con tonos de piel más oscuros (tipos IV-VI en la escala Fitzpatrick), ya que pueden causar irritación y empeorar la pigmentación [27][1].
“Los tratamientos como los peelings químicos o los láseres, si no se adaptan cuidadosamente, pueden exacerbar la inflamación y empeorar la pigmentación, especialmente en individuos con tonos de piel más oscuros.” – StatPearls [1]
Por último, siempre consultá con un dermatólogo certificado antes de someterte a tratamientos como láser o peelings. Una configuración incorrecta puede empeorar la decoloración. Además, es importante ser paciente, ya que incluso con procedimientos avanzados, los resultados pueden tardar meses y las manchas pueden reaparecer si no se mantiene una protección solar adecuada [1].
Prevención diaria y estrategias de cuidado de la piel con Knuss

Después de tratar el acné y las manchas, es fundamental mantener los resultados y evitar que reaparezcan. La clave está en la prevención y en seguir una rutina diaria que cuide tu piel. Aquí te mostramos cómo lograrlo con prácticas efectivas y el apoyo profesional de Knuss.
Prácticas diarias de cuidado de la piel
La constancia es el corazón de cualquier rutina exitosa. Como menciona la Dra. Sandra Lee, MD (Dr. Pimple Popper):
“La hiperpigmentación es una de las preocupaciones más comunes que veo, pero la buena noticia es que es tratable. Desde el protector solar hasta tratamientos específicos, la constancia es clave” [18].
Protector solar todos los días. Usá un protector solar de amplio espectro con FPS 30 o más. Un estudio reveló que el 81% de las personas con piel más oscura redujeron las manchas tras ocho semanas de uso diario [6]. Si estás al aire libre, reaplicalo cada dos horas para protegerte de los rayos UV, que pueden agravar las manchas [32].
Exfoliación química. Según tu tipo de piel, incorporá exfoliantes químicos una o dos veces por semana. Si tenés piel grasa, el ácido salicílico (BHA) es una gran opción, mientras que el ácido glicólico (AHA) es ideal para piel seca [32][33]. Estos ácidos eliminan células muertas cargadas de pigmento y ayudan a mantener los poros limpios [12]. Para áreas como la espalda y los hombros, podés usar limpiadores con peróxido de benzoilo (hasta 10%).
Tratamientos específicos. Incluí sueros con vitamina C por la mañana (antes del protector solar) para reducir la producción de melanina y retinoides por la noche para estimular la renovación celular [32]. Otros ingredientes que funcionan bien son la niacinamida (mínimo 5%), el ácido azelaico y el ácido kójico [33]. Los resultados suelen notarse después de 12 a 16 semanas de uso constante [33].
Higiene post-ejercicio y cuidado del acné. Duchate inmediatamente después de hacer ejercicio. El sudor y las bacterias pueden obstruir los poros y causar brotes [12]. Evitá tocar o apretar el acné, especialmente en la espalda y los hombros, ya que esto puede empeorar la inflamación y dejar manchas permanentes. Recordá que las manchas epidérmicas pueden desaparecer en 6 a 12 meses, pero las dérmicas pueden durar años sin tratamiento [6].
Estas prácticas diarias son esenciales, pero el apoyo de un profesional puede marcar la diferencia.
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Una de las grandes ventajas de Knuss es el acceso a ingredientes de alta eficacia que requieren receta médica, como la tretinoína o la hidroquinona. Estos suelen ser más efectivos que los productos de venta libre [9]. Además, tu dermatólogo podrá ajustar el tratamiento según los avances que vayas logrando, lo cual es crucial cuando se usan ingredientes activos que requieren un período de adaptación. Todo esto, sin necesidad de moverte de tu casa, y disponible desde cualquier punto de Argentina.
Conclusión: Manejo de las manchas en espalda y hombros
Las manchas en la espalda y los hombros pueden ser molestas, pero con el enfoque adecuado, es posible tratarlas. Un paso clave es controlar el acné activo para evitar que aparezcan nuevas manchas. Como explica la esteticista licenciada Angela Palmer:
“Antes del tratamiento, tu acné debe estar bajo control. De lo contrario, cada nueva espinilla podría causar otra mancha oscura, y nunca lograrías avanzar” [4].
Una vez controlado el acné, es importante tener paciencia, ya que la piel necesita tiempo para renovarse. Este proceso suele tomar entre 30 y 60 días, y los resultados comienzan a notarse entre las semanas 8 y 12 [34][4]. Además, sin protección solar, incluso los tratamientos más efectivos pierden su impacto [10][34].
La prevención es igual de importante que el tratamiento. Algunos hábitos simples pueden marcar una gran diferencia: duchate después de hacer ejercicio, evitá tocar o manipular los brotes y aplicá un protector solar de amplio espectro con FPS 30 o más. Recordá que casi el 50% de las personas con acné facial también tienen brotes en el cuerpo [15], y sin los cuidados adecuados, las manchas pueden tardar años en desaparecer [10].
El éxito en el manejo de las manchas radica en una estrategia integral que combine tratamientos profesionales con cuidados diarios. Para facilitar este proceso, Knuss ofrece acceso a dermatólogos certificados en toda Argentina por $30.000. Este servicio incluye consulta personalizada, receta digital y descuentos en medicamentos que contienen ingredientes efectivos como la tretinoína o la hidroquinona.
Con el enfoque correcto, constancia y el apoyo de un profesional, podés lograr una piel más clara y uniforme. ¡Es el momento de empezar!
FAQs
¿Por qué me salen granos en la espalda y los hombros?
La espalda y los hombros tienen muchas glándulas sebáceas, así que son zonas propensas al acné igual que la cara. A eso se suman factores mecánicos: el sudor, el roce de la ropa, las mochilas o los respaldos, y la humedad que queda atrapada bajo la ropa ajustada. Por eso el acné corporal suele empeorar en verano o con la actividad física. No es una cuestión de higiene, sino de una combinación de grasa, fricción y sudor.
¿Por qué el acné de la espalda deja manchas oscuras?
Cuando un grano se inflama, la piel puede responder produciendo un exceso de melanina en esa zona, y así queda una mancha oscura una vez que el grano se va: es la hiperpigmentación postinflamatoria. Es más frecuente e intensa en pieles con tonos más oscuros y cuando la lesión fue muy inflamatoria o se manipuló. La exposición al sol la profundiza y la hace durar más. Por eso las manchas suelen ser el “recuerdo” más molesto del acné corporal.
¿Las manchas del acné se van solas?
Sí, la hiperpigmentación postinflamatoria tiende a aclararse con el tiempo, pero puede tardar muchos meses e incluso más de un año si no se la cuida. La buena noticia es que el proceso se puede acelerar bastante con tratamiento y, sobre todo, con fotoprotección constante. Sin protector solar, en cambio, las manchas se reactivan y el proceso se estanca. La paciencia y la constancia son clave, porque no desaparecen de un día para el otro.
¿Cómo prevengo las manchas en la espalda y los hombros?
Lo más efectivo es tratar el acné corporal a tiempo, antes de que las lesiones se inflamen mucho, y no manipular ni rascar los granos. Ayuda usar ropa transpirable, ducharse después de hacer ejercicio para sacar el sudor, y aplicar protector solar en la zona cuando queda expuesta. También conviene evitar el roce constante de mochilas o prendas muy ajustadas sobre las zonas afectadas. Prevenir la inflamación es prevenir la mancha.
¿Qué tratamientos ayudan a aclarar las manchas?
Existen tratamientos tópicos con activos despigmentantes, retinoides y ácidos que aceleran la renovación de la piel y aclaran la hiperpigmentación, siempre acompañados de protector solar. En casos más marcados, el dermatólogo puede indicar peelings u otros procedimientos. Lo importante es que el tratamiento se ajuste al tipo de piel, porque algunos activos mal usados pueden irritar y empeorar la mancha. Por eso conviene una evaluación antes de automedicarse.
¿Cómo sé si es una mancha o una cicatriz?
La diferencia está en el relieve. La mancha es solo un cambio de color —oscura o rojiza— sin alterar la textura, y con el tiempo y buen cuidado se aclara. La cicatriz, en cambio, deja un hoyito o un relieve en la piel porque hubo daño en el tejido, y es permanente. Distinguirlas es clave porque se tratan distinto; podés ver cómo prevenir y abordar las cicatrices en el artículo correspondiente.

Revisado por el Dr. Horacio Alonso — Médico Dermatólogo (M.N. 178201), docente universitario en la UBA. Última revisión médica: .
